PARQUE Y MUSEO EL XENÍZARO, MONUMENTO NACIONAL: EL ABUELO DE MADERA DE NAGAROTE
PARQUE Y MUSEO EL XENÍZARO, MONUMENTO NACIONAL: EL ABUELO DE MADERA DE NAGAROTE
En el corazón geográfico de Nagarote se alza imponente El Xenízaro, un árbol monumental declarado Patrimonio Nacional el 19 de marzo de 1964. Con más de 500 años de vida, este gigante no es solo un espécimen botánico; es un cronista silencioso que ha visto pasar la historia de Nicaragua, desde el trueque indígena hasta la modernidad.
Un Testigo de Nuestras Raíces Precolombinas
Mucho antes de la llegada de los europeos, la sombra de este gigante albergaba el Tiangue Indígena. En este mercado ancestral, los pueblos originarios intercambiaban productos vitales como:
Maíz y Cacao.
Algodón y Sal.
Cerámica artesanal.
La tradición oral de los ancianos nagrandanos guarda una historia de dolor y orgullo. Se dice que, durante la conquista, el cacique local fue ejecutado en una de sus ramas como advertencia para su pueblo. Hoy, el árbol es venerado no solo por su belleza, sino como un símbolo de la resistencia indígena que aún vela por su tierra.
Punto Clave del Camino de Tránsito Colonial
Durante la época colonial y el siglo XIX, Nagarote era la parada obligatoria entre las dos ciudades más importantes del país: León y Granada.
El Xenízaro funcionaba como un oasis estratégico donde carretas, arrieros y peregrinos acampaban para descansar del sol ardiente y abastecer a sus bestias antes de continuar el largo viaje por el camino real.
Junto al monumento se encuentra el museo homónimo, un espacio dedicado a la identidad local. Su mayor tesoro es la colección de artesanías elaboradas exclusivamente con las ramas que el árbol desprende de forma natural.
Esculturas: Máscaras del "Baile de los Diablitos" y figuras zoomorfas.
Arqueología: Puntas de lanza, metates y fragmentos de cerámica hallados en la zona.
Utensilios: Piezas decorativas y tallados que mantienen viva la técnica artesanal de Nagarote.